domingo, 8 de junio de 2008

Dispepsia (I parte)

Dos semanas llevo con un dolor estomacal que no me deja hacer nada. Ni siquiera el amor. Me siento fatal, hasta mi novia se extraña de que no quiera follar o al menos algún juego sexual. No estoy en condiciones de nada, y eso que cuando la veo me dan ganas de saltarme al cuello de ella, pero el cuerpo dice que no, que me quede sentado tranquilo.
Debe ser algo más que la maldita dispepsia, porque incluso me ha pasado con Lupita, y ésta casi me tira por la ventana por no querer nada con ella. Normal. Si con mi novia no tengo ganas pues con otra menos, y además que estoy intentando centrar mi vida un poco.
Aunque primero debería aprender a decir que no, luego podré centrarme. Una de las peores situaciones en la que he estado, por culpa de la dispepsia, ha sido durante estos días. Por eso no he escrito nada, pues he estado fuera.
Rosa me pidió esta semana que la acompañase a Marbella, necesitaba recoger unos muebles antiguos. Como ya no está con Rafa, y como soy un muy buen amigo suyo, la acompañé. No supe decir que no. Los tres cogimos la furgoneta camino de Marbella: Rosa, la dispepsia y yo.
Ya en Marbella nos dirigimos a la casa de una señora a llevarnos sus muebles. Yo tengo hambre, al menos eso dice la dispepsia, se lo comento a Rosa y, antes de ir a la casa de la mujer, me lleva a un restaurante cerca del puerto.

-Deja que yo pida ¿vale?
-Rosa que no puedo comer en cantidad...
-Deja, deja, que el pescado de aquí está muy bueno.
-Rosa voy un momento al baño.

Me levanto voy al baño, me peo terriblemente, me entran sudores y molestias. Salgo, me lavo las manos y cuando llego a la mesa había un plato enorme de calamares, otro de ensaladilla y una ensalada más grande aún.

-He pedido caldereta también. He visto a un tio comerla y me han entrado ganas ¿vale?
-Rosa, por dios, te he dicho...
-Ah, toma, la jarra de cerveza para ti, yo me he pedido Pepsi Light ¿vale?
-Joer, Rosa.

Como uno no sabe decir que no, comí de todo; Rosa no se quedaba atrás.
Al poco de salir del restaurante me entran unas terribles ganas de volver al servicio.

-Vamos a casa de la vieja ¿vale?
-Rosa, que no puedo más.
-Allí lo haces, ¿vale?

Llegamos y tal como me presenta me dirijo rápidamente al servicio. Sentado y descargando me doy cuenta de los centenares de botes que hay por todo el baño. Medio termino mi tarea y salgo en busca de Rosa. Veo más botes por el pasillo y oigo a la señora decir:

- Llevo un mes de cabeza totalmente un currazo a limpiar impresionante y una pasta en matabichos que también es increíble, horroroso... tengo dos gatas requetecaseras que no se sabe cómo se me llenaron de pulgas y de paso toda la casa.

Y yo que creía que los repentinos picores en mis piernas y culo era por la dispepsia y el pescado. Rosa me indica los muebles a recoger. La señora sigue con su batalla pulgicida y le enseña a Rosa los botes del cuarto de baño. En ese momento me ataca otra vez la dispepsia. No puedo ir al cuarto a echar a las dos para ocuparlo ¡otra vez! Uno de los muebles que debemos llevarnos es alargado y tiene una tapa superior, sin pensarmelo dos veces me subo encima y vuelvo a descargar. Los picores siguen. Ellas también siguen hablando en el cuarto de baño. Cojo mis pañuelos y acabo la deposición. Entonces me doy cuenta de lo que he hecho, cagarme encima de uno de los muebles que debemos llevarnos. Vienen las dos mujeres.

-Rosa, Rosa, ven por favor.
-Dime, chiquillo.
-Este mueble tiene termitas y huele mal.
-¿Termitas?
-Sí, mira tiene agujeritos por toda esta zona.
-Anda, pues sí y no tiene buen olor la madera, qué raro. Pues mira, éste lo dejamos aquí, le decimos que no tenemos tanto sitio ¿vale?
-Oye estoy con picores y...
-Yo también, la hijadeputa es una guarra de mucho cuidado, y tengo picores hasta en el coño. Así que vamos a montar los muebles y pillamos un hotel para ducharnos ¿vale?

Cogimos los muebles, los metimos en la furgoneta y directamente a un hotel de Málaga.

1 comentario:

Pepe Bono Boyero dijo...

Seguro que las termitas murieron todas, a cañonazos... je je je mira a lo mejor se puede patentar un nuevo antitermitico, aunque no se nombre la receta, eso se puede hacer y si no mira los de coca-cola que ahora vacilan en su anuncio de mantener su fórmula desde los orígenes en secreto... Y me pregunto yo, ¿Seguira siendo la cocaina su principal componente? ¿Cómo harán para que no salga en los análisis? Porque drogaina tiene, que yo tuve mi época de enganchao y ya la superé.... Bueno digno de hacer un estudio underground por internete