sábado, 21 de junio de 2008

Capacidad

Comienza Sadeq Hedayat "El búho ciego" de tal forma:

A lo largo de nuestra existencia hay heridas que nos corroen el alma, como si fuesen carcomas, en soledad.
No podemos confesar esas dolencias increíbles a nadie, porque suelen ser consideradas anomalías extrañas, hechos insólitos. Y si alguien se atreve a explicarlas, de viva voz o por escrito, la gente, aferrándose a la opinión generalizada o a sus propias creencias, acoge sus palabras con una sonrisa irónica en los labios, pues el hombre aún no ha encontrado el remedio para curarlas. La única solución es buscar el olvido por medio del alcohol y del sueño artificial que producen el opio o los narcóticos. Pero, por desgracia, estos medicamentos, una vez disipados sus efectos temporales, lejos de calmar nuestro dolor, lo agravan.


Esas anomalías extrañas, esos hechos insólitos, referidos por el escritor, los reconoce como incidentes sobrenaturales. Aunque entiendo esos "incidentes" como propios de la madre naturaleza, propios del ser humano y sus actos.
Yo tengo heridas que me corroen al alma, y no son sobrenaturales. Yo tengo mis carcomas, mis dolencias increíbles; y no me atrevo a explicarlas. Busco el olvido, lo consigo, pero las carcomas siguen dañando mi alma en otros lugares, otros lugares que al final comunican con las anteriores; el olvido no es lo suficientemente fuerte para cerrar tales dolencias. El tiempo no lo cura todo, y menos heridas así.
Dicen que no hay que mirar atrás, que todo está por delante. Sí, así es. Pero hay que mirar atrás para recordar lo que dejaste y no volverlo encontrar más adelante. Y me duele mirar atrás, me duele tanto que da miedo mirar delante.
Pero miro y ando, lentamente, perdiendo cosas maravillosas que están a mi alcance porque las carcomas me intimidan, pero miro y ando, sin ayuda de alcoholes, opios o narcóticos; miro y ando a sabiendas de que mi andar hará que mi alma destruya las oscuras carcomas que en mí habitan, que con mi andar las heridas vayan curándose pudiendo confesar aquellas dolencias que no saquen sonrisas irónicas de creencias propias u opiniones generalizadas. No quiero seguir andando lentamente, necesito que me empujéis, por que yo no soy capaz. No soy capaz.

7 comentarios:

p-tinta dijo...

Compañero,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que lo miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraña sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
una se siente viva;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presuroso en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Querido mío, la última vez que escribí a alguien estas palabras, de corazón, las tiró a la basura, las malinterpretó y me pegó una patada. Espero que tú las valores como lo que son, una noble declaración de intenciones para que sepas, si te cabe duda, si con mi apurada vida no te dedico todo el tiempo que te pienso, que puedes contar conmigo. Y si no te llamo, es por no molestarte ni a tí ni a los que se sienten celosos de nuestra amistad. Pero cuenta conmigo, a mí también me cuesta, o me costaba, pero te puedo regalar algunas claves de esa capacidad. Te quiero mucho, cómo no querer a un ser como tú...little metal.

torpeda dijo...

Amado amigo, instimable amigo, es la primera vez que veo una entrada así en tu blog, ciertamente no lo esperaba...Lupita ha expresado bien todo lo que sentimos todos los que te queremos. Sabes que puedes contar con nosotros y, sobre todo,que te queremos tanto tanto tanto tanto tanto tanto....

Pepe Bono Boyero dijo...

Illo que pasa Padilla, que tú eres de los tios más fuertes que conozco... Y te digo que aunque me conozcas poco, lo que te haga falta, y cuando dudes o te sientas débil no mires atrás, mira siempre palante, y cuando recuperes fuerza ya tendrás tiempo pa mirar atrás y analizar y reirte de tú sombra... Recuerda que la risa es la mejor arma contra la tristeza... RIETEEEEEEEEEEEEE!!!!!

BaSS dijo...

sabes que si hace falta empujar yo empujo ;)

torpeda dijo...

yo también, y como un mulo si hace falta...

torpeda dijo...

escribe algo ya, noooooo?????jorlllllmojorl

Charlie White dijo...

"Sonrie siempre aunque tu sonrisa sea triste, porque más triste que tu sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreir"... esto me lo aprendí de memoria cuando tenía 12 años; desde entonces lo llevo a gala.
Si quieres, te puedo regalar un poco, creo que me sobra bastante y empiezo a parecer bobalicona.
Pero, si aún con la sonrisa regalada necesitas ese empujoncillo, muy gustosamente me pondré a la cola; y te lo daré despacito, para no hacerte daño. Si no es suficiente con eso, también estaré allí para darte otro empujoncito... esta vez con un poco más de fuerza; pero quiero que sepas, Padi, que estaré al otro lado del empujoncito, por si te lo doy demasiado fuerte y necesitas que te ayude a recoger los dientes del suelo.
Un beso muy fuerte, de tu incondicional amiga Reyes. Sé que no me reconoces en la foto...un mal día.