Vengo contentísimo con mi tío Emilio. Contentísimo y con dolores. El otro día estuve con mi tío en Los Palacios para recoger unos conejos, no sabía para qué quería tantos conejos y hoy me ha enseñado el por qué.
¡La matanza conejil!
Ha sido genial. Tenía que preparar un puñao de conejos para tres bodas ¡el mismo día! y le he ayudado a cocinarlos. En verdad me he dedicado a matarlos, ya los cocinará mañana. Me ha enseñado varios trucos pero el mejor es: matarlos con la mano.
Se agarran la patas del conejo con una mano y con la otra se golpea en la nuca, no hace falta ser muy violento, pero eso me costó aprenderlo con unos cuantos. Mi tío mientras tanto cogía a los que me cargaba y los colgaba para pelarlos. En una de estas mi tía llamó a mi tío y me dejaron solo. Se dedicaron a cortar el rabo, las patas y la cabeza de los conejos. En cambio yo seguía solo allí y entre el tacto del conejo, que me encanta su pelaje, la soledad y el placer que me daba el golpearlos... me excité. Sin pensarlo me la saco y empiezo a golpearlos con mi polla; cuesta matarlos a la primera, pero se intenta. ¡Increíble! Uno de los mayores placeres que he experimentado.
Al poco rato de correrme entró mi tío y se dirigió a mi muy serio. "¿Y con la polla? ¿Has probado con la polla?", me grita. Yo acojonado creyendo que me había visto, "bueno... para el próximo día te enseño cómo se hace con la polla, porque ya no hay más conejos". "Ostias, es verdad", le digo. No me había dado cuenta, me los cargué a todos.
Entro en la habitación de al lado y me veo a mi tía toda llena de sangre, con el cuchillo en la mano, con los conejos colgando y desangrándose. "Niño, que ya nos vemos otro día", me dice muy contenta. "Llamadme, para otra vez, que me gusta ayudaros, y así os veo más, cohone", le digo.
¡Ostias, que sí! Que me van a llamar. Del caraaaaaaaajoooooooooo.
Cuando he llegado a casa he llamado a mi novia y se lo he contado, se ha puesto como una moto y al final lo hemos hecho por teléfono. ¡Un día redondo! Joer, cómo me gusta el Corpus Christi.
jueves, 22 de mayo de 2008
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1 comentario:
zoofilia...anda hijo, que no les haces ascos a ná. Te voy a presentar un día a un par de conejitas a las que yo doy clase en Los Palacios, verás lo pronto que sales corriendo chaval!
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